Erick Quintana y denuncia a Clínica Santa María: “No nos sorprende el silencio del M. de Salud”

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El 21 de septiembre, el Instituto de Anatomía Patológica Limitada puso en conocimiento de la Corte de Apelaciones de Santiago, a través de un recurso de protección en contra de la Clínica Santa María, los riesgos que podrían significar, en la práctica, las decisiones que tanto el director médico, Cristián Ugarte, como Pedro Navarrete, miembro del directorio de la institución de salud privada, estarían adoptando y que amenazarían el derecho a la vida y la integridad física y psíquica de los pacientes, derecho consagrado, recordemos, en el Artículo 19 N° 1 de la Constitución Política.

En el recurso se expresa que “el director médico de la Clínica Santa María S.A.,  en conjunto con el miembro del directorio han decidido no enviar más las biopsias al Instituto de Anatomía Patológica Limitada o enviar una al día”. Al respecto, hay que señalar que la Clínica Santa María S.A. fue acreditada por  el Ministerio de Salud, gracias a que cuenta, precisamente, al interior de sus dependencias con un Instituto de Anatomía Patológica, que, ahora, desconoce y que, mensualmente, realizaba 1.200 biopsias, sin recibir durante un margen de 13 años ningún reclamo o denuncia por anomalías en los resultados de los diagnósticos o por alteraciones de las muestras.

El problema que ha surgido, relatan los recurrentes es que de manera unilateral, arbitraria y sin previo aviso, la Clínica Santa María decidió enviar las biopsias a la Clínica Dávila, recinto que forma parte de las empresas Banmédica. El punto en discordia, es que los traslados de las biopsias no se estarían ajustando a los protocolos establecidos, lo que pone en riesgo la seguridad de las muestras.

En el texto del recurso se advierte, en forma tajante, que “se ha decidido  enviar las biopsias en un vehículo particular, sin mayores resguardos, a la Clínica Dávila, en una forma de operar carente de todo  fundamento  legal y  que representa una amenaza al derecho a la vida y a la integridad física y psíquica de los pacientes que se atienden, actualmente, y se atiendan en el futuro en Clínica Santa María S.A., en especial, a las personas  que deban realizarse una biopsia para saber, en definitiva, si padecen algún tipo de cáncer o enfermedad grave”.

Erick Quintana, gerente de operaciones del Instituto de Anatomía Patológica Limitada califica como lamentable esta situación y el que los pacientes de la Clínica Santa María no estén al tanto de que las biopsias se están realizando en otra institución, ya no en el mismo establecimiento de salud, situación que, a su juicio, debe ser informada a los usuarios, porque se trata de un derecho que no se puede vulnerar. “Es lamentable lo que está ocurriendo con la decisión que se adoptó, ya que afecta a los pacientes directos de la Clínica Santa María y a la gente que tiene planes cerrados con Banmédica y están obligados a hacerse los exámenes acá. Se están enviando las biopsias a otra institución sin tomar los resguardos y medidas de seguridad básicas que la propia Clínica tiene dentro de sus protocolos.

El que no se apliquen los cuidados pertinentes a las muestras de biopsias, señala Erick Quintana, genera una situación compleja y que puede derivar, por ejemplo, en que no se resguarde la trazabilidad de las muestras de los pacientes y no se puedan reconocer, se pueden perder, porque el vehículo que las traslada desde la Clínica Santa María a la Clínica Dávila no cuenta con las medidas de seguridad adecuadas para el trasporte de sustancias inflamables, debido a que todas las biopsias se guardan en un frasco con formalina, líquido altamente tóxico, inflamable y cancerígeno. A esto se suma que las biopsias pueden ser objeto de una mala manipulación y se contaminen.

-¿Qué opinión le merece que el Ministerio de Salud, encabezado por Carmen Castillo, pese a estar en conocimiento de la decisión de la Clínica Santa María no adopte las medidas de seguridad necesarias, no se pronuncie?

La verdad es que no nos sorprende el silencio del Ministerio de Salud. El que no se fiscalice el traslado de las biopsias, que no se fiscalice a la Clínica Santa María en el cumplimiento de los protocolos médicos, al momento de enviar una muestra tan delicada, no llama la atención.

-¿Esto demuestra la negligencia con la que actúa el Ministerio de Salud frente a materias que son, altamente sensibles para la ciudadanía?

Por cierto. Si no se fiscaliza a una entidad que es pequeña, imagínese lo que sucede en los hospitales, donde los recursos son mayores. Este es un problema que no es menor. Es un problema de salud, porque está en juego la vida de las personas y su salud psicológica. No es llegar y decir que las biopsias se trasladen como sea, no es así.

-En el caso de los traslados de las muestras de biopsias a la Clínica Dávila, de acuerdo a lo que el Instituto de Anatomía Patológica Limitada denuncia, se estarían realizando sin los resguardos necesarios. ¿Cómo debiera ser un traslado adecuado y que se ajuste a los estándares establecidos para tal efecto?

Las normas de seguridad las plantea el Ministerio de Salud, a través de la Secretaría Regional Ministerial de Salud tiene que ser en un vehículo que tenga un diseño especial para trasladar estas muestras que son tóxicas, son cancerígenas como es la formalina. Por dentro, el vehículo debe tener unas barreras especiales para que no se den vuelta o derramen los líquidos, tiene que haber elementos de absorción y con un rótulo visible que informe que se trasladan en el interior muestras protegidas y tóxicas.

-A contar del 12 de septiembre, el director médico (Cristián Ugarte) decidió enviarles a ustedes como Instituto una biopsia al día y trasladar todas las otras a la Clínica Dávila. ¿Se tiene conocimiento de reclamos por parte de los pacientes?

Sí, efectivamente, ya hay reclamos. Por ejemplo, pacientes que, a través de correos electrónicos indican que en los informes de biopsias figuran con una edad que no corresponde y que cuando han tenido dudas con el resultado del diagnóstico nadie les explica nada y los derivan a distintas unidades de la Clínica sin que aclaren sus consultas. Eso no puede ocurrir, porque se trata de la vida de los pacientes que está en juego, está en juego su salud, su bienestar psicológico y el de su círculo cercano.

-¿Cómo se explica que la Clínica Santa María no esté tomando los resguardos que corresponden y exponga a los pacientes?

Lo curioso de todo esto es ver cómo un establecimiento de salud  con el prestigio que tiene la Clínica Santa María pueda exponer a sus pacientes a situaciones de este tipo, donde el director médico -Cristian Ugarte- en coordinación con el director de la Unidad de Anatomía Patológica, doctor Manuel Meneses no hayan previsto esta situación. Por nuestra parte, siempre hicimos ver esta inquietud (manejo de muestras y posible pérdida de trazabilidad) a nuestra contraparte de la Clínica, José Miguel Morales. Esto se ha transformado, en la actualidad, en un problema médico no de gestión administrativa.

-¿Cree que todo lo que está sucediendo y que dio pie al recurso que ustedes como Instituto presentaron ante la Corte de Apelaciones de Santiago se podría haber evitado?

Sí, pienso que con una buena comunicación y coordinación entre las partes, esto nunca debió haber ocurrido. Nosotros, siempre hemos estado dispuestos a colaborar por el bien del paciente. De hecho, la Clínica nos levantó a nuestra jefa de laboratorio, Jeannette Chacana, en pleno ejercicio. El objetivo era organizar junto con José Miguel Morales  y Jeannette Chacana el traspaso de nuestra experiencia y conocimiento de todos los procesos y protocolos con que operamos en el Instituto de Anatomía Patológica.  Esta situación, finalmente, no se dio debido al poco interés de la Clínica.

-En la investigación que como diario EL MURO hemos realizado sobre el tema, figura una y otra vez el nombre de José Miguel Morales.

José Miguel Morales desde 2003 fue asignado como coordinador y contraparte en toda la gestión del Instituto de Anatomía Patológica y Clínica Santa  María y por el aquel entonces el director médico era Juan Pablo Allamand.

-¿El Dr. Allamand es el mismo que hoy pertenece al Directorio de Clínica Santa María?

Si, Así es.

-¿Y él u otros miembros del directorio de la Clínica Santa María han conversado con ustedes, como Instituto de Anatomía Patológica, para buscar una solución al problema que se ha generado y que afecta, directamente a los pacientes, al trasladar las muestras de biopsias al exterior, a otro recinto de salud, pero sin los resguardos pertinentes?

No, hay completo hermetismo por parte las autoridades de la Clínica Santa María lo que resulta extraño y cuestionable. Así como el Ministerio de Salud se ha mantenido al margen, lo que no debiera ser, las autoridades de esta clínica tampoco se refieren al tema. Es un silencio cómplice que hace pensar que aquí hay algo más que se quiere ocultar.

Se apelará al dictamen de la Corte de Apelaciones

Cabe mencionar que el recurso de protección contra el director médico de la Clínica Santa María y de uno de los miembros del directorio del recinto de salud –Rol Nº 106435-2016-, fue declarado inadmisible.

La no admisibilidad, declarada por la Ministra Dobra Lusic, la Ministra Jenny Book y la Ministra (s) Nora Rosati, radica en que, a su juicio, “los hechos descritos en la presentación y las peticiones que se formulan a esta Iltma. Corte exceden las materias que deben ser conocidas por el presente recurso”. ¿Qué fue lo que solicitaron los recurrentes?: que  las biopsias se realicen al interior de la Clínica Santa María, como se hacía hasta antes del 12 de septiembre. Esto, dicen, por la amenaza que significa para la vida de los pacientes sacar las biopsias al exterior y perder la trazabilidad o perderlas. También piden que se ordene restablecer el imperio del derecho, es decir, que la Clínica debe tener un laboratorio debidamente certificado al interior de la unidad clínica.

Frente a este escenario, Erick Quintana, gerente de operaciones del Instituto de Anatomía Patológica Limitada, sostiene que resulta importante destacar que la Corte de Apelaciones no pone en tela de juicio el fondo, el contenido de la denuncia, lo que constituye una señal. Vamos a reponer (el lunes) el recurso y apelar subsidiariamente para que la Corte Suprema conozca la admisibilidad del libelo.

Daisy Castillo Triviños/El Muro

Foto: Agencia Uno

 

 

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