Lorena Fries: La Subsecretaria de DD.HH. y su indiferencia por falsos exonerados políticos

0
3

Lorena Fries (PS), ex directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos y designada Subsecretaria de Derechos Humanos, es amiga de la Presidenta Michelle Bachelet, tal como lo es también la cuestionada e inmune Ministra de Justicia, Javiera Blanco. Al parecer, ser cercana y leal a la Jefa de Estado tiene réditos a la hora de mantenerse en un cargo político y acceder, de la noche a la mañana y a puertas cerradas, a otro y afianzarse en el poder.

El nombramiento de Lorena Fries al frente de lo que será el nuevo Ministerio de Derechos Humanos – a contar de diciembre- levantó una ola de cuestionamientos dentro de la centroderecha (por sus permanentes cuestionamientos al accionar de carabineros en el marco de las protestas callejeras), no así de parte de la Nueva Mayoría, como era esperable. Sin embargo,  Fries carga con un manto de indiferencia en materias sensibles de derechos humanos, el mismo ámbito en que se desempeñó en el INDH y que, ahora, encabezará como Subsecretaria.

El 23 de marzo de 2016, EL MURO publicó un artículo en que se denunció la indolencia del Instituto Nacional de Derechos Humanos –dirigido por Lorena Fries, desde julio de 2010-, respecto de los falsos exonerados políticos. Son tres mil personas que reciben una pensión mensual, de manera fraudulenta y este costo reporta al Estado, el desembolso de $900 millones mensuales. Y, en medio de ese escándalo, 54 parlamentarios fueron sobreseídos este año por la Corte Suprema, los que fueron acusados de emitir, entre 1996 y 2007, certificados que permitieron que falsos exonerados políticos accedieran a la pensión de por vida.

Hay que recordar que la Comisión Nacional Unitaria de Exonerados Políticos remitió varias solicitudes, precisamente, al Instituto Nacional de Derechos Humanos, cuando estaba a cargo de esa entidad, Fries. Esta institución que, pese a estar delineada para promover el respeto de los derechos humanos, en el caso de las demandas de los exonerados políticos ha mantenido silencio, un doloroso silencio como lo califican las propias víctimas.

Raúl Celpa, presidente de la Comisión Nacional Unitaria de Exonerados Políticos en conversación con EL MURO afirma que “la historia de doña Lorena Fries como directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos es lamentable. Doña Lorena Fries ni siquiera cumplió la ley orgánica que creó ese instituto, tomando en consideración que la ley ya era, absolutamente, deficiente, porque no cumplía con las normas internacionales sobre entidades de este tipo. Doña Lorena, con respecto a los escándalos que nosotros hemos denunciado en materia de derechos humanos, tanto en el caso de retornados, de ex presos políticos y torturados y exonerados políticos, a pesar de que se comprometió a cumplir con la ley y hacerse parte en las denuncias que nosotros formulamos al Ministerio Público, nunca cumplió con ese compromiso”. Agrega de manera categórica que “el nombramiento de doña Lorena Fries como Subsecretaria de Derechos Humanos es una noticia lamentable”.

-A su juicio, ¿la designación de Lorena Fries como Subsecretaria de Derechos Humanos tiene que ver, únicamente, con la amistad que la une a la Presidenta, Michelle Bachelet o asumirá el cargo por sus competencias profesionales, por tener una carrera eficiente y dedicada al tema de los derechos humanos?

Absolutamente, por su amistad con Bachelet. La biografía de las personas muestra lo que han sido en su vida, por lo que han luchado, cuáles son sus ideales, sus ideas y su forma de pensar. En el caso de doña Lorena Fries su biografía la muestra como una feminista fanática, acérrima, muy amiga de doña Michelle Bachelet, la que, por años se dio de izquierdista. Estamos dando vuelta sobre lo mismo, gente muy mediocre, gente inconsecuente, sin historia a lo relativo al rol que le ha tocado desempeñar como producto de los cuoteos, del amiguismo.

-¿Quién debió asumir como Subsecretario (a) de Derechos Humanos y qué perfil debiera tener quien esté a cargo de esa función y que según usted, simplemente, Lorena Fries no cumple?

Tenemos toda una historia con respecto a los derechos humanos, en los últimos cuarenta años y, en esa historia, se han destacado, desde un comienzo, siendo la vanguardia en la defensa de los derechos humanos una cantidad enorme de personas como, por ejemplo, el abogado Roberto Garretón que estuvo dentro de los cuatro primeros abogados que interpusieron un recurso de protección en 1973. Después Garretón cumplió importantes cargos en Naciones Unidas, en el tema de derechos humanos. Ha tenido una labor brillante en términos de defensa de derechos humanos, desde su desempeño en la Vicaría de la Solidaridad. Tenemos gente con perfil y con biografía suficiente para llegar a estos cargos (en la nueva Subsecretaría de Derechos Humanos).

-Pero, entonces, ¿por qué no se designa a alguien con mérito y trayectoria profesional y se termina eligiendo a dedo a funcionarios cuya carrera está plagada de cuestionamientos?

Obviamente, porque esta gente con trayectoria no se presta para los manoseos que el poder hace del tema de derechos humanos.

Las olvidadas solicitudes

Hay una serie de documentos en poder de este diario electrónico que, simplemente, no recibieron respuesta por parte del organismo que tuvo al frente a Fries. Los ejemplos sobran: el 18 de octubre de 2011, por ejemplo, la Coordinadora Nacional de Exonerados Políticos envió un documento que quedó en el más completo olvido en el INDH. En el texto, que firmó Raúl Celpa, presidente de la entidad, expresamente se indicaba: “Queremos que el Instituto de los Derechos Humanos de Chile, sea un garante de los derechos fundamentales de nuestra sociedad, dentro de las limitaciones de su normativa fundacional”, agregándose que “nunca rechazamos la creación de una entidad que dentro de la estructura del Estado se preocupara de los DD.HH., era una falencia necesaria de abordar…”.

En el mismo documento, se añadió un antecedente que dejó en conocimiento de las autoridades del Instituto Nacional de Derechos Humanos, los cuestionamientos que la Coordinadora Nacional de Exonerados Políticos ha tenido del Gobierno de la Presidenta Bachelet en todo este tema. “Lo que fijábamos eran prioridades, primero, que el Gobierno de Bachelet aclarara estos escándalos… Desgraciadamente, esto no fue así. Hoy, tenemos que enfrentar lo oprobioso que resulta una política ineficaz en materia de verdad y justicia, agravada por la corrupción que profundiza aún más su precariedad”.

En esta carta, se solicitó a la directora del INDH que “nos informe sobre las acciones que en el marco de las obligaciones que le impone la ley que los regula, iniciaran. Las instancias que, hasta el momento, hemos acordado con las diferentes instituciones del Estado son las siguientes: Ministerio del Interior (Auditoría sobre 150.000 expedientes de casos calificados, Ministerio del Trabajo (Revisión de beneficios concedidos, con calificación legal); Consejo de Defensa del Estado (Se hará parte en las causas ante la justicia); Contraloría General de la República (Serán auditados dentro de sus facultades, beneficios y empresas exoneradoras); Cámara de Diputados (Comisión Investigadora); Ministerio Público (Solicitud designación de Fiscal Preferente), Corte Suprema (Solicitud nominación Ministro en Visita)”.

En otro párrafo, se indicó: “Solicitamos, por su intermedio a la institución lo siguiente: estudio en derecho de la constitucionalidad de las leyes llamadas de DD.HH. (Rettig, Retorno, Exonerados Políticos, Prisión Política y Tortura, PRAIS), participación como parte, en todas las acciones que el resto de las instituciones del Estado han iniciado e inicien con respecto al tema de los exonerados políticos…, informe extraordinario al Alto Comisionado para Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre los sucesos relacionados con exonerados políticos, retorno del exilio, ex presos políticos, y la intermediación para una reunión en conjunto con el Comisionado Regional de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, con sede en Santiago. Nuestra solicitud se encuentra regulada por los derechos que nos asisten como ciudadanos, además de los contenidos en la Ley Nº 20.405, Artículos 2º y 3º, números 1 al 15”.

Respecto de cada uno de estos requerimientos, el Instituto Nacional de Derechos Humanos tampoco se dio el tiempo para responder, pasando a llevar sus propias normativas que obligan a la entidad, recordemos, a hacerse parte cuando hay situaciones denunciadas que vulneran los derechos humanos.

A esto se suma, el hecho de que otra carta remitida a la directora ejecutiva del INDH -24 de febrero de 2012-, tuvo la misma mala suerte de ser obviada y en la que el dirigente de los verdaderos exonerados políticos, Raúl Celpa manifestaba: “En materia de derechos humanos, encontramos el sello de lo que han sido los últimos 20 años en el país: negociar principios y valores que sustentaron la propuesta de cambio político en los noventa, lo que produjo vergonzosos resultados en tan importante aspecto de nuestra convivencia: como impunidad, fraude al patrimonio social, corrupción y haber sometido como consecuencia de estas conductas a las legítimas víctimas a una segunda experiencia traumática. Estigmatizar el concepto de derechos humanos por el escándalo que conlleva es otro de los resultados de tan aberrantes conductas del poder que debe ser condenado, eficazmente, por la sociedad y la institucionalidad del Estado chileno y donde esa institución, con jurisdicción especial sobre el tema, conferida por ley, debe pronunciarse públicamente”.

En el mismo documento remitido a Lorena Fries se afirmó: “Hoy día, lo que fue una denuncia esgrimida desde hace catorce años por nosotros y ocultada por una institucionalidad coludida y que contó también con el silencio de los actores sociales: “defensores de los derechos humanos”, es comprobada como una verdad oprobiosa que, debido a su gravedad no puede ser tergiversada, ni interpretada, donde la misma institucionalidad que la causó y la ocultó, es la que se ve obligada a investigar y comprobar lo denunciado, persistentemente, y la que deberá sancionar a los responsables”.

Siguiendo con el rol del Instituto Nacional de Derechos Humanos, con fecha 28 de junio de 2013, una vez más el presidente de la Comisión Nacional Unitaria de Exonerados Políticos, se dirigió a Lorena Fries, a través de un documento, en el que evidenció no sólo la falta de interés de la institución por comprometerse en el tema, sino la indiferencia con la que fueron tratados. En el documento se afirma: “Con fechas diciembre de 2010, octubre de 2011 y febrero de 2012, hemos denunciado estos hechos a la directora ejecutiva de ese Instituto, comunicaciones que han ido acompañadas con ensayos, informes de nuestra autoría que sintetizan aspectos historiográficos de la conducta del Estado de Chile para con los derechos de sus ciudadanos y la política vulnerada de estos derechos, promulgada por este Estado a partir de 1990. Sólo estas comunicaciones fueron respondidas por carta de esa Dirección -fecha diciembre de 2011-, donde ese Instituto asumía responsabilidades solicitadas por esta parte, que nunca cumplió”.

Asimismo, se lee en la misma carta que “la ecuanimidad en la defensa de los derechos humanos, supone una total prescindencia de la lucha temporal del poder y abandonar los intereses involucrados en las militancias, sólo conductas consecuentes con estos requisitos fundamentales”. 

Así el escenario adverso que en las aguas de derechos humanos arrastra la militante socialista, Lorena Fries, la misma que, en diciembre será Subsecretaria de Derechos Humanos y que para la Presidenta, Michelle Bachelet es todo un orgullo.

Daisy Castillo Triviños/EL MURO

Foto: Agencia Uno

DEJA UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here