Plebiscito programático del Frente Amplio: Un papelón vergonzoso

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¡Una realidad paralela! Así se podría graficar la actitud de la candidata presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, con lo satisfecha que se mostró con los recientes resultados del plebiscito convocado por su conglomerado para definir su programa de gobierno.

Al parecer, a la ex periodista de radio y televisión, o no se dio cuenta al analizar las cifras, o mejor aún en tiempos de campaña, solo miró hacia el lado y no es capaz de reconocer una derrota estadística. Y es que, a pesar, de que en el proceso participaron 16.793 personas, Sánchez señaló en la prensa: “Yo la encuentro alta (haciendo alusión a la cantidad), porque la pongo en perspectiva. Quiero saber cuántas personas participan en los programas de los otros candidatos o candidatas: ¿100, 50, 200?”, agregando que  “acá no solamente participa gente que está muy interesada y encima del programa, porque este en un proceso que llevamos adelante muchas personas que estuvieron trabajando muchos meses en la elaboración, sino que lo abrimos a una discusión pública”.

Además, la candidata del Frente Amplio con aspiraciones a llegar a La Moneda y suceder a la militante socialista, la Presidenta Michelle Bachelet, sin ningún ánimo de tomarle el peso a los resultados que, claramente, le quitaron la sonrisa a muchos de su sector, dijo: “Que hayan votado 16 mil y fracción y que en el proceso completo hayan participado un poquito más de 30 mil personas, me parece que es una cifra enorme y me atrevería a decir que histórica en la elaboración de un programa de gobierno”.

A través del plebiscito, el FA se buscó definir cuáles son los temas eje del programa de gobierno como serán la educación pública y democrática (89,7%), pensiones y vejez (84,8%), reforma al sistema de salud (83,4%), Asamblea Constituyente (73,2%), medio ambiente (65,8%) y el sistema de protección de la niñez (63,9%).

¡De menos a MENOS!

Más allá de la falta de autocrítica de la presidenciable, Beatriz Sánchez, los resultados del plebiscito del Frente Amplio, para los expertos, demuestran que algo muy malo está ocurriendo con este autoproclamado nuevo bloque emergente y que ya había quedado en evidencia en las primarias realizadas en julio de este año. Al respecto, hay que tener en cuenta que el FA alcanzó un poco más de 320 mil votos, un cuarto de lo que obtuvo Chile Vamos, y mucho menos de los 500.000 votos que esperaba este conglomerado integrado por varios movimientos, como el Movimiento Autonomista, el Partido Humanista, Revolución Democrática; Izquierda Libertaria; Partido Liberal; Izquierda Autónoma; Nueva Democracia; Convergencias de Izquierda y el Partido Ecologista Verde.

A las cifras más bajas de lo esperado en las primarias, también se sumaron en contra del Frente Amplio, los reclamos de ciudadanos que denunciaron figurar en las nóminas del conglomerado, argumentando que jamás dieron su consentimiento para ser parte de ese sector, lo que, en su momento, fue calificado de engaño, y la situación quedó en manos del Servicio Electoral (SERVEL). Pero, la irregularidad se dio en la práctica.

Sebastián Sichel, Subdirector del Centro de Derecho Público de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad San Sebastián en entrevista con EL MURO, sobre el resultado del plebiscito del Frente Amplio asegura: “Tengo la sensación que, en general, tiene que ver con la campaña que ha desarrollado el Frente Amplio que es un cúmulo de buenas intenciones y una buena intención era tratar de democratizar el proceso de construcción de un programa, pero también, la evidencia golpeó la realidad y la evidencia demuestra que las buenas intenciones no son suficientes para conseguir altos logros y que, si bien, la participación, es importante, es una participación parecida a la que votan los estudiantes en cualquier universidad de Chile, por lo tanto, es bastante poco incidente en términos colectivos, en términos político-nacionales”.

Agrega que “en general, este ejercicio práctico, me hubiera gustado más verlo en un programa de gobierno que tuviera más contenido y desarrollo que los puros titulares y que hayan dedicado el tiempo a definir una propuesta al resto de los chilenos, más de 4 millones que definen la elección presidencial y que son los que, finalmente, plebiscitan los programas de gobierno. Entonces, esto que parece una construcción democrática, es más bien una construcción pequeña de un grupo pequeño y que, la verdad, el plebiscito que ellos van a vivir va a ser la elección presidencial y ahí se verá si las ideas que están poniendo sobre la mesa son o no atractivas”.

-Tenemos, por un lado, los resultados del plebiscito que no fueron los esperados y está el antecedente de las primarias con cifras que tampoco eran las que pretendía el Frente Amplio, ¿esto demuestra, de alguna manera, que el entusiasmo, el ímpetu con el que partió este conglomerado se ha ido perdiendo?

No. No creo que tiene que ver con desgaste, más bien, insisto, con el voluntarismo, con esta borrachera de participación o el asambleísmo, creyendo que en realidad ésa es la democracia y no, finalmente, lo que hace años resolvieron las sociedades modernas, en términos de que la democracia es la representación de lo que interesa, a través de personas electas para esos efectos.

Al final, lo que hemos visto es un proceso interno en que todavía no dan muestra de representar a un gran segmento de la población y sí dan muestra de tener una militancia selectiva, que es poca y baja, al igual que todos los partidos políticos en Chile y que no los diferencia mucho de lo que pasa en otros partidos, si no estos más de 16.000 votos para el programa, con toda razón, el Partido Socialista y la Democracia Cristiana podrían decir ¡ustedes hacen mucho ruido con la participación, pero son mucho más pequeños que nosotros! En las elecciones internas de esos dos partidos, vota mucha más gente.

-Pero, entonces, ¿qué es lo que pasa con el Frente Amplio?

Producto de la soberbia con la que se han parado, decir que ellos son la democracia, que ellos son los que buscan la participación, que ellos, de verdad, representan los intereses de los ciudadanos, está por verse, porque, hasta ahora, son un partido más del sistema y con participación, incluso, más baja que otros partidos del sistema y, por lo tanto, esta especie de superioridad democrática que se arrogan no es más que el dilema que están viviendo todos los partidos políticos, donde hay una crisis de participación y que ellos no han cambiado, sino que entran, más bien, dentro del sistema que está en crisis.

-Usted, ¿cree que el Frente Amplio tiene reales posibilidades de pasar a la segunda vuelta presidencial, con la candidata, Beatriz Sánchez, o por lo menos, en este momento, no?

Tengo la sensación que ellos están en un posición expectante, no van a resolver el tema de la participación en Chile, ni va haber una gran participación por ellos en la próxima elección, pero hay una posibilidad que le ganen al candidato (Alejandro) Guillier, por los errores del candidato Guillier y todo lo que ha pasado con la Nueva Mayoría, más que por habilidades propias. Las mismas encuestas lo dicen, ellos están recaudando todo lo que fue la votación de la izquierda extra parlamentaria, más algunos votos de la Nueva Mayoría, pero es como un refrito de la votación de izquierda y lo que le ha pasado al candidato, Guillier, en general, es que no ha sido capaz de unificar esa votación en torno a él.

-¿Pasarán a segunda vuelta o no?

No sé si van a pasar a segunda vuelta, probablemente, tienen una posibilidad, pero esa posibilidad, insisto, más que por la borrachera de participación, esta especie de superioridad moral, va a ser más bien por los errores que ha tenido la Nueva Mayoría que ha dejado al electorado cautivo a su disposición, simplemente, por la declaración de voluntad que han hecho, más que por llamar a muchos más a votar.

¡Un grupo de élite!

El cientista político, Ricardo Israel, en conversación con EL MURO, al preguntársele sobre los resultados del plebiscito del Frente Amplio y lo que eso, en la práctica, en términos electorales, implica, afirma: “Demuestra algo que ha dicho el historiador, Gabriel Salazar, en el sentido de que en el Siglo XX hubo muchas experiencias equivalentes a lo que, hoy día, es el Frente Amplio, mencionó alrededor de 15, y ninguna dio resultado. Lo que vemos en el Frente Amplio es que tienen las mismas divisiones, las mismas mañas y las mismas prácticas de otros grupos políticos. Es un grupo muy heterogéneo que va desde movimientos liberales hasta movimientos en el sentido, totalmente, opuestos”. Añade que “los intentos de masificación no han dado resultado y, eso se demuestra, al menos, en tres aspectos”.

-¿Cuáles son esos tres aspectos a los que usted se refiere?

De ese plebiscito interno que tuvieron para designar candidatos, también participó poca gente. Este programa, con toda la publicidad que han recibido y que, a mi juicio, es exagerada, porque no hay ninguna evidencia de que vayan a pasar a segunda vuelta y nada por el estilo, están recibiendo un poco, guardando las apariencias, la propaganda y el respaldo mediático que tuvo MEO en su oportunidad.

Esto, demuestra que una definición de programa por internet, en las condiciones que vivimos y cuando uno ve las reproducciones en Twitter, realmente, son fracasos muy grandes para el grupo etáreo de chilenos que más utilizan estos instrumentos. A esto se suma, lo que demostraron las primarias, de que el voto del Frente Amplio era muy encapsulado socialmente en las comunas más pudientes, muy encapsulado desde el punto de vista etáreo y con muy poca representación de las comunas más pobres de las regiones y del campo y que, en total, sacaron menos votos de los que sacó Manuel José Ossandón en las mismas comunas de la Región Metropolitana que le han permitido ser alcalde y, luego, senador.

-¿Hay alguna evidencia, concreta, de que este grupo del Frente Amplio sea realmente una amenaza para cualquier reagrupamiento de la izquierda tradicional?

No.

-¿Será, porque dentro del propio Frente Amplio no todos se sienten representados, sumado al hecho de que en la ciudadanía tampoco este referente los convence?

Ellos, han ido pasando por una serie de situaciones que han afectado al resto de los sectores políticos. Primero, el escándalo de las inscripciones de las personas que nunca autorizaron que su nombre fuera utilizado para inscribirse para las primarias. Segundo, un intento hegemónico de Revolución Democrática que ha tenido un impacto, entre otros grupos, en situ, de excluir a rivales que puedan afectar el liderazgo de grandes nombres dentro de ese conglomerado como (Giorgio) Jackson, como pasó con Javiera Parada en su oportunidad y, después, pasó con Alberto Mayol. Entonces, hay un intento de hegemonización de ciertos grupos que no han caído bien en otros.

-¿Hay otros temas en juego?

Hay temas ideológicos que no están resueltos, ya que tienen un componente liberal representado, por ejemplo, en Vlado Mirosevic y su gente del grupo del norte, que es un grupo centrista, tienen grupos autonomistas, tienen grupos tradicionalmente marxistas, por ejemplo. Todos estos elementos han descompuesto algo que parecía que ellos traían, frescura, mística y movilización y usted ve que Chile no está viviendo, hoy día, un período de movilización y donde mejor se expresa, eso, es en las universidades que han permanecido, realmente, pasivas, y aún en la etapa final de la campaña electoral, uno no ve masas en ninguna parte.

-¿Le llamó la atención que Beatriz Sánchez dijera que cuando participan programas de otros candidatos lo hacen 100 ó 50?, ¿No hay una señal, ahí, de no reconocer que no están obteniendo el apoyo que pensaban?, ¿Eso no es caminar por una vereda muy distinta al chileno común y corriente?

Absolutamente. Creo que Beatriz Sánchez es un proceso que le ocurre a todos los candidatos, desde expresar opiniones individuales uno pasa a expresar las opiniones del colectivo que representan y, dentro de ellos, representa al grupo al lugar en que estaba que es Revolución Democrática, o a Boric o a Jackson en particular, y hay una tentativa a no reconocer lo que es evidente para todos. Entonces, creo que lo mismo esperaría para la gente que aprecia más es decir la verdad, porque esto último que ocurrió es un fracaso entre varios. Incluso, hoy día, es frecuente que en cualquier iniciativa de participación popular de consulta, exista un sistema en el cual se le pida a la gente que acompañe opiniones.

-¿Ve alguna posibilidad de que el Frente Amplio pueda pasar a segunda vuelta?

Hoy día, no se ve. Faltan dos meses de campaña y falta lo más importante para las posibilidades del Frente Amplio, que alguna vez, parta la campaña de (Alejandro) Guillier.

Arrogancia, mesianismo y desconexión con la realidad

Fernando Wilson, cientista político y académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, en un artículo publicado el 28 de febrero por este diario digital, se refirió a los problemas de los movimientos de izquierda dentro de los que está, precisamente, el Frente Amplio, asegurando: “Más que interesarles entender la realidad, buscan cambiar el mundo para que se adapte a la realidad que a ellos les gusta. Existe tal nivel de utopía, una taxatividad un tanto naif –ingenua-en el sentido de que ellos pueden cambiar las percepciones y, eso, nos lleva a un tercer punto que es, tremendamente, complicado”.

Asimismo, aseguró que entre los factores en contra está “la arrogancia y suelen tener un afán mesiánico, extremadamente, intenso, dentro de lo cual de manera explícita se desprecia a aquellos que no sostienen sus opiniones o no las comparten y, eso, es muy complicado. Ellos, de alguna forma, producto de esa situación, no están dispuestos a respetar a la contraparte política en el marco del juego democrático. Se sienten, permanentemente, tentados por una suerte de demonio que tienen sentado en el hombro y que les plantea hasta dónde pueden estar dispuestos a transar para conseguir aquellos cambios que consideran fundamentales”.

Daisy Castillo Triviños/EL MURO

Foto: Agencia Uno

 

 

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